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jueves, 13 de septiembre de 2007

La Hipóxia en el buceo

La Hipoxia, no es una enfermedad como algunos la llaman, sino que se trata de un estado que se produce ante la falta de oxígeno en la sangre.
Puede darse tanto bajo el agua, como en superficie.

Esa falta de oxígeno en sangre, se traslada luego al cerebro, provocando graves problemas, llegando a la perdida de conciencia.

Atendiendo al tiempo en que hemos permanecido sin oxígeno, podemos llegar incluso a la muerte.

Se puede dar la Hipoxia en las siguientes circunstancias:

- Casos de sobreesfuerzo excesivo del buzo y por tanto no es capaz de absorver suficiente oxígeno por su alveolos pulmonares, complicándose gravemente si se produce la ruptura de dichos alveolos.
- Incorrecta carga de la botella, mezcla errónea.
- Término del aire de la botella.
- Buceo profundo en aguas frías.

Tratamiento:

Lo más importante es garantizar el soporte vital básico. La ventilación mecánica se debe usar para asegurar el suministro de aire a las vías respiratorias. El tratamiento para mejorar la presión sanguínea debe hacerse con el suministro de medicamentos sanguíneos y es necesario controlar la frecuencia cardíaca y tratar las convulsiones en caso de que se presenten.

Si se presentan convulsiones, se deben utilizan a medicamentos, como fenitoína, fenobarbital, ácido valproico y anestésicos generales.

Algunas veces, en tierra se utiliza el enfriamiento con sábanas (hipotermia) dado que gran parte del daño cerebral causado por hipoxia se debe al calor sufrido por la persona. Pero en el buceo, lo normal suele ser al contrario , en temperaturas bajas (Ej, ahogamiento en aguas frías) y es en estos casos cuando los pacientes han sobrevivido por más tiempo que aquellos que padecen Hipoxia por altas temperaturas.

Se están probando medicamentos llamados "neuroprotectores" que por ahora, no han mostrado beneficios significativos hasta el momento.

Pronóstico:

El pronóstico depende del grado de la lesión por Hipoxia, el cual se determina por el tiempo que el cerebro haya estado sin el suministro de oxígeno. La mayoría de los pacientes que tienen una recuperación completa experimentan un breve momento de inconciencia.

Cuanto más tiempo permanezca el paciente inconsciente, mayor será la posibilidad de que se presente la muerte y menor la probabilidad de una recuperación significativa.

Complicaciones:

Las complicaciones de la hipoxia cerebral pueden ser:

Muerte cerebral o estado vegetativo prolongado manteniendo funciones vitales, pero sin estar consciente ni responder al ambiente.

Sin embargo, el estado vegetativo prolongado generalmente va seguido de la muerte en menos de un año.

Requiere asistencia médica:

La hipoxia cerebral es una emergencia médica en la cual cada segundo es crítico para la supervivencia del paciente. Se debe llamar al número de emergencias local (112 en Europa ) DE INMEDIATO si una persona está perdiendo el conocimiento o presenta otros síntomas.

Prevención:

Lamentablemente, llega en general inesperadamente , lo cual la hace difícil de prevenir.

El hecho de conocer las maniobras de resucitación cardiopulmonar (RCP) puede salvar la vida de la víctima, en especial cuando se inician poco después del comienzo de los síntomas. Realiza cursos de RCP impartidos por Cruz Roja, o los títulos de rrescate impartidos por las diferentes federaciones o titulaciones de buceo.


Información base facilitada por Biblioteca Nacional de Médicina de EEUU.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Narcosis o borrachera de las profundidades

Este fenómeno fue estudiado por primera vez en 1930 por Hili y Mac Leod, quienes lo bautizaron como narcosis o borrachera de las profundidades.

Estudios científicos posteriores no han logrado establecer perfectamente su origen, no obstante se afirma que tanto el nitrógeno (N2) como el anhídrido carbónico (CO2), actuando en forma conjunta son los factores determinantes de este problema.

El investigador suizo H. Keller sostiene que esto se produce cuando los niveles de concentración del anhídrido carbónico sobrepasan valores superiores a los tolerados por los tejidos, lo que ocurriría a más de 50 ó 60 m de profundidad.

Una mayor densidad del aire que respiramos, representa un mayor esfuerzo lo que derivaría en una crisis respiratoria por falta de ventilación, esto supone una importante retención de anhídrido carbónico con el consiguiente riesgo de sufrir una intoxicación.

Por otro lado hay científicos que señalan como posibles causantes de intoxicación a los compuestos químicos que se forman como consecuencia del aumento en la presión parcial del nitrógeno.

En tanto que muchos le atribuyen un papel fundamental en este tipo de accidente, sobre todo teniendo en cuenta ciertos aspectos del nitrógeno como su gran solubilidad en las grasas y su alto peso molecular relacionado con la presión y la profundidad.

Lo que sí constituye un hecho comprobado es que, la narcosis no se presenta al eliminar el nitrógeno de la mezcla de gases que se respira, lo cual podría suponer que es el causante directo o, que al menos, bajo determinadas circunstancias, incide de alguna manera sobre la mezcla que respiramos.

Este accidente sobreviene a profundidad variable según el buceador y las condiciones del mismo en un momento dado. Según estudios realizados, puede afirmarse que los riesgos son prácticamente inexistentes hasta los 30 m de profundidad.

Se han observado individuos que sufren este tipo de incidentes a partir de los 40 m de profundidad, y se asume como norma que todos los buzos están expuestos a sus efectos a partir de los 60 m de profundidad.

Los síntomas de la narcosis pueden aparecer en forma gradual y se agravan si continuamos descendiendo, por ello resulta vital conocerlos ya que en caso de sospechar la aparición del problema, deberá ascenderse de inmediato para que desaparezcan rápidamente.

Los síntomas pueden generalizarse en:

- torpeza mental y dificultades de pensamiento
- torpeza física, falta de reflejos y lentitud de movimientos
- sensaciones de euforia, angustia o despreocupación extremas
- perdida del conocimiento

Las medidas de prevención son muy simples y podrían sintetizarse en:

- no superar los 40 m de profundidad
- estar atentos al grado de lucidez mental de cada uno
- prestar mucha atención a nuestra coordinación muscular
- evitar esfuerzos en inmersiones profundas
- nunca, nunca, nunca bucear solo.